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miércoles, 29 de agosto de 2012
Cerré mis ojos
Cerré los ojos y muy quedo me acurruqué cerca de tu recuerdo; esperaba un suspiro, unas buenas noches que me invitaran a recobrar el sueño; acariciando mis manos sentí el olor de un calor ausente y vi entre las cortinas la sombra de un amor que aunque lejos vive presente... cada una de estas noches, muy grabado aquí en mi mente.
Sentí rodar por mis mejillas una leve gota de tristeza, de emoción incierta, sentí también llenarse las pupilas de una imagen risueña de esas con las que uno despierta, y cogí tu sonrisa colorida, la guardé en el corazón y me di la vuelta, abracé tu ausencia, la pegué a mi pecho y soñé contigo; despertar era cosa del destino… regresar era cosa del destino… volver a soñar era tan sólo una ilusión propia de un corazón herido... por esta ausencia.
He descubierto mis sentidos luego de este mal sueño, has abierto la puerta de nuestra vida y muy quedo vienes a mí siento tu brazo bordear mi cuerpo y has invadido mi sueño y he sentido también una lágrima de emoción al ver que soñaba contigo, y con un beso has sellado ese sueño, hemos despedido la ausencia, y nos hemos dado la cara para volver a darnos un beso.
martes, 31 de mayo de 2011
Alimentándome de tu sueño
Tu rostro reposa en la almohada, mis dedos te acarician suavemente para no interrumpir tu sueño y le doy gracias al insomnio por dejarme disfrutar más de ti.
Tu respiración tiene un ritmo suave, y mis manos caprichosas que se pasen por allí absorben el calor de tu ser, como para impregnarse de tu sueño, y quizá con ello poder soñar con un nuevo amanecer.
Los minutos corren mientras veo el largo de tus pestañas, esas persianas que me cosquillean cuando juntas tus ojos a los míos. Tu cabello negro descansa al fin de las carreras maratónicas que recorren mis dedos a la orden de un "pi".
El dorso de tu mano soporta tu mejilla, aquella que he besado tantas veces luego de un tierno abrazo por la espalda, obteniendo como premio el suspiro con que recibes mi amor.
Con la mirada que pasea por tu rostro mientras duermes, voy cerrando poco a poco los ojos, y veo cómo se ha quedado grabada en mi mente para por fin poder dormir.
Buenas noches, mi cielo, mi mar, mi playa y arena, mi presente y mi esperanza; nos vemos pronto en una nueva partida por la mañana, y un nuevo retorno al anochecer.
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